La castellanización de la palabra se produce a principios del siglo XX.[42][página requerida] El juego de la pelota o balompié, que ya es bastante popular en Inglaterra, aparece por primera vez en una revista gráfica de España en 1868. La revista "El Panorama", publicada en Valencia entre 1867 y 1869, incluyó un pequeño reportaje de curiosidades hablando por primera vez del "football" inglés en su número del 30 de abril de 1868, e incorporando una ilustración gráfica del mismo.[43]
A partir de entonces se empieza a extender el juego del football en España y otros países hispanoamericanos (Argentina, Paraguay) y son muchas las referencias a este juego, utilizando la denominación original.[44] Para entonces los primeros clubes y equipos en España y Argentina incorporan la palabra inglesa a sus denominaciones originales. Son muy comunes las denominacionesSport Club, Sporting Club, Racing Club, Athletic Club, Recreation Club o Foot-ball Clubque acompañaban a la localidad que representaban.[45] En 1908,Mariano de Caviapropone que se denomine al nuevo juego "balompié"[46] y en septiembre de ese mismo año ya algunos nuevos equipos lo incorporan, como el recién creado "Sevilla Balompié", antecedente inmediato del Real Betis Balompié.[47]
En 1922, la Real Academia de la Lengua Española, a instancias de Gabriel Maura y Gamazo, quien fuera presidente de la Real Federación Española de Football, incorpora la palabra "futbol" sin tilde, aunque se seguía utilizando asiduamente la denominación inglesa. Con la llegada de la República, en 1931, la Federación Española incorpora definitivamente la palabra "fútbol" a su denominación y empieza a utilizarla asiduamente, oficializándola.[18]
Al término de la Guerra civil hubo una política clara de "castellanización" y "depuración" del franquismo de todas las palabras y vocablos, incluidos los extranjeros. Mediante la Orden del Ministerio de la Gobernación de 16 de mayo de 1940,[48] se prohibió el empleo de vocablos genéricos extranjeros en todo tipo de rótulos, carteles y espacios públicos, lo que llevó al cambio definitivo hacia la denominación "futbol" tanto de los clubes como de su comunicación, utilizándose de facto todas aquellas palabras del léxico que ya habían sido incorporadas por el diccionario de la Real Academia Española.
El Consejo Nacional de Deportes, bajo cuyo mando quedó la Federación Española de Fútbol, impuso a todas las federaciones nacionales una limpieza idiomática, unificando la terminología del fútbol mediante una decisión tomada el 20 de diciembre de 1940.[18] La Federación trasladó la voluntad del gobierno a sus asociados mediante la circular federativa 3. 149, comunicada el 21 de diciembre de 1940, por la que se obligaba a todos los clubes a cambiar su denominación, lo que debía hacerse antes del 1 de febrero de 1941. Así fue como el Real Madrid F.C. pasó a ser Real Madrid C. F., el F. C. Barcelona a C.F. Barcelona, el Valencia F.C. a Valencia C. F., el Athletic Club a Atlético de Bilbao y el Athletic-Aviación Club a Club Atlético-Aviación, mientras que otros, como el Real Sporting de Gijón o el Real Santander Racing Club quedaron en Real Gijón y Real Santander SD. A partir de ese momento se unificó totalmente el léxico futbolístico adoptándose por los medios de comunicación y las instituciones del fútbol gran parte de la terminología que ha llegado hasta el siglo XXI.
El auge del fútbol a nivel mundial motivó la creación de la FIFA el 21 de mayo de 1904. Las asociaciones fundadoras fueron Bélgica, España (representada por el Madrid F. C.), Dinamarca, Francia, Países Bajos, Suecia y Suiza. Las cuatro asociaciones de fútbol del Reino Unido, las denominadas Home Nations, se opusieron a la creación de dicho órgano.[38] Debido al crecimiento del balompié, la FIFA había anunciado la primera competición internacional de selecciones para 1906, pero por problemas internos de varias asociaciones la misma no se desarrolló.[38] El fútbol ya se había presentado al mundo por medio de una serie de encuentros de exhibición durante los Juegos Olímpicos de 1900, 1904, 1906 (juegos intercalados), todos a nivel de clubes, hasta que la edición de 1908 recibió por primera vez una competición de selecciones. La medalla de oro quedó en manos de la selección de fútbol del Reino Unido.
En 1916 se fundó la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol), que ese mismo año organizó la primera edición del Campeonato Sudamericano de Fútbol, actual Copa América —dicho torneo se mantiene como el más antiguo de la historia del fútbol a nivel de selecciones, de los que todavía existen—.[39] En esa primera edición participaron Argentina, Brasil, Chile y Uruguay, resultando campeón este último.
La Segunda Guerra Mundial también tuvo un efecto similar sobre el fútbol. En 1946 las Home Nations, que se habían desafiliado de la FIFA tras la Primera Guerra Mundial, volvieron al órgano internacional. El 10 de mayo de 1947 se considera una fecha de vital importancia para el resurgimiento de la FIFA y del fútbol mundial, gracias a la realización del encuentro amistoso entre la selección británica y un combinado de futbolistas europeos, el Resto de Europa XI, en el denominado Partido del Siglo. El encuentro se disputó en Hampden Park (Glasgow, Escocia), ante 135 000 espectadores. El conjunto británico ganó el partido con un marcador de 6 goles a 1, y la recaudación del partido fue donada a la FIFA para ayudarla en su relanzamiento.[38] La primera edición de la Copa Mundial posterior a la Segunda Guerra Mundial se desarrolló en Brasil durante 1950. El triunfo de la selección uruguaya en el recordado Maracanazo coronó el resurgimiento de la FIFA y del balompié mundial.
La humanidad ha realizado a lo largo de su historia diversos juegos de pelota, desde la Antigüedad. Se conoce que este entretenimiento existía tanto en la cultura del Mar Mediterráneo como en América.[15] El hallazgo más antiguo y revelador se remonta a un relieve de la Antigua Grecia (400 a. C.), donde un hombre domina una pelota sobre su muslo. Este deporte era el episkyros,[16][17] que se jugaba con una pelota de cuero pintada con colores brillantes y dos equipos de 12 a 14 jugadores. La FIFA lo reconoció como una de las formas más antiguas del actual balompié.[18] Más tarde, en Roma, el mismo recibió el nombre de harpastum.[19]
En Europa, ya a finales de la Edad Media y siglos posteriores, se desarrollaron en las islas británicas y zonas aledañas distintos juegos de equipo, a los cuales se los conocía como códigos de fútbol. Estos códigos se fueron unificando con el paso del tiempo, pero fue en la segunda mitad del siglo XVII cuando se dieron las primeras grandes unificaciones del fútbol, que más tarde dieron origen al fútbol de rugby, al fútbol americano, al fútbol australiano y al deporte que hoy se conoce en gran parte del mundo como fútbol a secas.[cita requerida]
En otras zonas del mundo también se practicaban juegos en los que una pelota era impulsada con los pies. Entre ellas pueden mencionarse las Reducciones Jesuíticas de la zona guaraní, más específicamente en la de San Ignacio Miní en el siglo XVII, en la región que ahora se conoce como Misiones. El jesuita español José Manuel Peramás escribió en su libro De vita et moribus tredecim virorum paraguaycorum: «Solían también jugar con un balón, que, aún siendo de goma llena, era tan ligero y rápido que, cada vez que lo golpeaban, seguía rebotando algún tiempo, sin pararse, impulsado por su propio peso. No lanzaban la pelota con la mano, como nosotros, sino con la parte superior del pie desnudo, pasándola y recibiéndola con gran agilidad y precisión».[20] “Sí, los Guaraníes jugaban un juego de pelota con los pies. Lo describe el padre jesuita José Cardiel, en el libro Las misiones del Paraguay” (Madrid, Historia 16, 1989, p. 135): Los Guaraníes no juegan a la pelota como nosotros con la mano, sino que la envían y la vuelven a recibir con la parte superior del pie descalzo con gran rapidez y mucha destreza” (José Manuel Peramás, Platón y los Guaraníes.Asunción, CEPAG, 2004, p. 97).
Los primeros códigos británicos se caracterizaban por tener pocas reglas y por su extrema violencia.[21] Uno de los más populares fue el fútbol de carnaval. Por dicha razón el fútbol de carnaval fue prohibido en Inglaterra por decreto del rey Eduardo III y permaneció prohibido durante 500 años.[22] El fútbol de carnaval no fue el único código de la época; de hecho existieron otros códigos más organizados, menos violentos e incluso que se desarrollaron fuera de las islas británicas. Uno de los juegos más conocidos fue el calcio florentino, originario de la ciudad de Florencia (Italia). Este deporte influenció en varios aspectos al fútbol actual, no solo por sus reglas, sino también por el ambiente de fiesta en que se jugaban estos encuentros.[23]
UNIFICACIONES DEL SIGLO XIX
Los colegios británicos se dividieron frente al Código Rugby; mientras varios decidieron seguirlo, otros decidieron rechazarlo debido a que en ellos la práctica era no tocar el balón con la mano. Entre estos últimos colegios se encontraban los de Eton, Harrow, Winchester, Charterhouse y Westminster.[22]A mediados del siglo XIX se dieron los primeros pasos para unificar todos los códigos del fútbol en uno. El primer intento fue en 1848, cuando en la Universidad de Cambridge, Henry de Winton y John Charles Thring hicieron un llamamiento a miembros de otras escuelas para reglamentar un nuevo código, el Código Cambridge, también conocido como las Reglas de Cambridge.[24] Las reglas presentaban un importante parecido a las reglas del fútbol actual. Quizás el más importante de todos fue la limitación de las manos para tocar la pelota, pasando la responsabilidad de trasladar la misma a los pies. El objetivo del juego era hacer pasar una pelota entre dos postes verticales y por debajo de una cinta que los unía, y el equipo que marcaba más goles era el ganador. Incluso se creó una regla de fuera de juego similar a la actual.[25] Los documentos originales de 1848 se perdieron, pero se conserva una copia de las reglas de 1856.[26] Entre 1857 y 1878 se utilizó un código del fútbol que también aportaría características al fútbol moderno: el Código Sheffield, también conocido como las Reglas de Sheffield. El código, creado por Nathaniel Creswick y William Prest, adoptó reglas que se ven reflejadas en el fútbol actual, como el uso de un travesaño (poste horizontal) de material rígido, en lugar de la cinta que se usaba hasta el momento. También se adoptó la utilización de tiros libres, saques de esquina y saques de banda como métodos de reanudación del juego.[27]
Si bien con estas unificaciones del fútbol se lograron varios avances para la creación del balompié moderno, se considera que el día de su nacimiento es el 26 de octubre de 1863, cuando The Football Association se reunió por primera vez.[28] Ese día, Ebenezer Cobb Morley inició una serie de seis reuniones entre doce clubes de distintas escuelas londinenses en la Taberna Freemason's, con el objetivo de crear un código de fútbol universal y definitivo, que tuviera la aceptación de la mayoría.
Finalizadas las reuniones, el 8 de diciembre, once de los doce clubes lograron el consenso para establecer 14 reglas del nuevo código, el cual recibiría el nombre de fútbol asociación (association football en inglés), para diferenciarlo de otros códigos del fútbol de la época. Solo el club Blackheath se negó a la creación de estas reglas, que más tarde se convertiría en uno de los creadores de otro famoso deporte, el rugby.[29]
El reglamento utilizado como base para el fútbol fue el Código Cambridge, excepto por dos puntos del mismo, los cuales eran considerados de mucha importancia para los códigos actuales: el uso de las manos para trasladar el balón y el uso de los tackles (contacto físico brusco para quitarle la pelota al rival) contra los adversarios. Este fue el motivo del abandono del club Blackheath.
Junto a la creación del nuevo código se creó la Asociación Inglesa de Fútbol (FA por sus siglas en inglés), órgano que rige hasta la actualidad el balompié en Inglaterra. En esos momentos, los estudiantes de las escuelas inglesas desarrollaron las abreviaturas rugger y soccer (derivado de association), para designar a ambos deportes: el rugby y el fútbol, respectivamente. Con este último término es mayoritariamente conocido el fútbol en los Estados Unidos.[30]
El fútbol, futbol[2] o balompié[3] (del inglés británicofootball) es un deporte de equipo jugado entre dos conjuntos de once jugadores cada uno, mientras los árbitros se ocupan de que las normas se cumplan correctamente. Es, ampliamente, considerado el deporte más popular del mundo, pues lo practican unas 270 millones de personas.[4] También se le conoce como fútbol 11 por el número de jugadores de un equipo o fútbol asociación, nombre derivado de la «Asociación del Fútbol» (The Football Association), primera federación oficial del mundo en este deporte y que utilizó ese nombre para distinguirlo de otros deportes que incluyen la palabra «fútbol» o «futbol».[5] En algunos países de habla inglesa, también se lo conoce como soccer, abreviatura de association, puesto que el nombre de football en esos países se asocia mayoritariamente a otros deportes con esa denominación (principalmente en Estados Unidos, donde el nombre football aplica para el fútbol americano, un deporte totalmente distinto).
El terreno de juego es rectangular de césped natural o artificial, con una portería o arco a cada lado del campo. Se juega mediante una pelota que se debe desplazar a través del campo con cualquier parte del cuerpo que no sean los brazos o las manos, y mayoritariamente con los pies (de ahí su nombre). El objetivo es introducirla dentro de la portería o arco contrario, acción que se denomina marcar un gol. El equipo que logre más goles al cabo del partido, de una duración de 90 minutos, es el que resulta ganador del encuentro.
El fútbol se juega siguiendo una serie de reglas, llamadas oficialmente reglas de juego. Este deporte se practica con una pelota esférica (de cuero u otro material con una circunferencia no mayor a 70 cm y no inferior a 68 cm, y un peso no superior a 450 g y no inferior a 410 g al comienzo del partido), donde dos equipos de once jugadores cada uno (diez jugadores "de campo" y un guardameta) compiten por encajar la misma en la portería rival, marcando así un gol. El equipo que más goles haya marcado al final del partido es el ganador; si ambos equipos no marcan, o marcan la misma cantidad de tantos, entonces se declara un empate. Puede haber excepciones a esta regla; véase Duración y resultado más abajo.La regla principal es que los jugadores, excepto losguardametas, no pueden tocar intencionalmente la pelota con susbrazosomanosdurante el juego, aunque deben usar sus manos para lossaques de banda.
En un juego típico, los jugadores intentan llevar la pelota hasta la portería rival, lo que se denomina gol, a través del control individual de la misma, conocido como regate, o de pases a compañeros o tiros a la portería, la cual está protegida por un guardameta. Los jugadores rivales intentan recuperar el control de la pelota interceptando los pases o quitándole la pelota al jugador que la lleva; sin embargo, el contacto físico está limitado. El juego en el fútbol fluye libremente, y se detiene solamente cuando la pelota sale del terreno de juego o cuando el árbitro decide que debe detenerse. Luego de cada pausa, se reinicia el juego con una jugada específica. Al final del partido, el árbitro compensa el tiempo total en minutos que se suspendió el juego en diferentes momentos.A nivel profesional, en la mayoría de los partidos se marcan solo unos pocos goles. Por ejemplo, durante la temporada 2006/07 de la Primera División de España, la liga de fútbol española, se marcó un promedio de 2,48 goles por partido.[7]
Las reglas no especifican ninguna otra posición de los jugadores aparte de la del guardameta, portero o arquero, pero con el paso del tiempo se han desarrollado una serie de posiciones en el resto del campo. A grandes rasgos, se identifican tres categorías principales: los delanteros, cuya tarea principal es marcar los goles; los defensas o defensores, ubicados cerca de su portería, quienes intentan frenar a los delanteros rivales; y los centrocampistas, mediocampistas o volantes, que manejan la pelota entre las posiciones anteriores. A estos jugadores se los conoce como jugadores de campo, para diferenciarlos del guardameta. A su vez, estas posiciones se subdividen en los lados del campo en que los jugadores se desempeñan la mayor parte del tiempo. Así, por ejemplo pueden existir centrocampistas derechos, centrales (de contención) e izquierdos. Los diez jugadores de campo pueden distribuirse en cualquier combinación. Por ejemplo, puede haber cuatro defensas, cuatro centrocampistas y dos delanteros (4-4-2); o tres defensas, cuatro centrocampistas y tres delanteros (3-4-3), y la cantidad de jugadores en cada posición determina el estilo de juego del equipo: más delanteros y menos defensas (por ejemplo 3-3-4) creará un juego más agresivo y ofensivo, mientras que lo contrario (por ejemplo 5-3-2) generará un juego más lento y defensivo. Aunque los jugadores suelen mantenerse durante la mayoría del tiempo en una posición, hay pocas restricciones acerca de su movimiento en el campo. El esquema de los jugadores en el terreno de juego se llama la formación del equipo, y esta, junto con la táctica, es trabajo del entrenador.
Actividad física
El fútbol incluye una actividad física muy importante. Durante un partido de balompié profesional de 90 minutos, un jugador, dependiendo de su posición y de las dimensiones del campo, recorre entre 12 y 15 km.[8][9][10] También durante un partido de similares características, un futbolista pierde alrededor de 2 kg de líquidos, parte de los cuales son recuperados durante el tiempo de descanso.[11] En partidos que se juegan con altas temperaturas, los árbitros tienen el derecho de detener el encuentro, generalmente a mediados de un período, para que los jugadores y el cuerpo arbitral se hidraten.[12]
Pero al mismo tiempo, el fútbol es uno de los deportes con mayor número de lesiones,[13] aunque la mayoría de ellas no son de gravedad. Las lesiones más comunes ocurren en las rodillas y los tobillos, debido a los movimientos rotativos a los que son sometidos. Las roturas de meniscos y ligamentos cruzados junto a los desgarros musculares, son lesiones habituales dentro del fútbol. Las probabilidades de lesión aumentan cuando el jugador no recibe una preparación física adecuada, particularmente en un deportista aficionado, y cuando el juego se desarrolla sobre un terreno irregular. Para futbolistas profesionales o semiprofesionales es de vital importancia la presencia de un preparador físico que regule el tipo de ejercicio físico, así como la duración y regularidad del mismo. El trabajo del preparador físico se debe complementar con una correcta alimentación, donde también es recomendable la presencia de un profesional en la materia.